La operación de Nicolás Maduro contra la peor crisis migratoria de Venezuela

El gobierno chavista financió un viaje para que 87 inmigrantes regresaran a su país desde la Argentina.

Venezuela vive la peor crisis migratoria de su historia, producto de los graves problemas económicos que enfrenta. Producto de esto, más de 2 millones de venezolanos viven en el extranjero, según la Organización de Estados Americanos y en los últimos días, Nicolás Maduro tomó una medida inédita para sostener al régimen que conduce: ordenó un plan para repatriar a quienes se fueron a otros lugares.

En las últimas dos semanas el gobierno venezolano ha enviado cuatro vuelos a Perú, Ecuador y ahora Argentina para recoger a casi 400 migrantes que decidieron retornar al país. Uno de sus vuelos partió desde el Palomar con 87 venezolanos a bordo. Los charter fueron financiados por el gobierno de Venezuela.

El arribo del grupo coincide con una visita que realiza a Colombia el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para evaluar con las autoridades colombianas la crisis migratoria venezolana.

Quince de los repatriados habían llegado a la Argentina hace menos de tres meses y dos hace menos de 30 días. Además, había dos que habían empezado a tramitar un “certificado de pobreza” y otro par que vivía en el Aeropuerto de Ezeiza.

Maduro activó este mes un puente aéreo como parte del plan estatal “Vuelta a la patria” para atender a los migrantes. Las autoridades no han informado hasta el momento si el programa implicará otras acciones.

Al cuestionar las informaciones sobre las masivas migraciones de venezolanos, el gobernante afirmó esta semana que todo responde a una campaña que busca justificar la “intervención de Venezuela por la vía militar, política”.

Las autoridades venezolanas informaron que en los últimos días han regresado unos 2.800 venezolanos desde Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y Argentina.

Jorge Faurie dijo que cada uno de los venezolanos fue recibido en suelo argentino de la mejor manera y confirmó que hay 120 mil habitantes de ese país. “Se hicieron gestiones para evitar este tipo de situaciones. En Venezuela se debe recuperar la democracia porque hay un mecanismo autoritario con vicios totalitarios, pero son los venezolanos los que deben respetar esta cuestión”, explicó el funcionario.

Las migraciones se dan en el contexto de una compleja crisis económica y social causada por una hiperinflación -que según el Fondo Monetario Internacional llegaría a un millón por ciento anual este año-, la escasez de bienes básicos y una severa recesión económica. La delicada situación humanitaria se podría profundizar en los próximos meses: la escasez de alimentos y medicinas crece día a día, al igual que la inflación. El FMI cree que 2018 cerrará con un aumento de precios de 1.000.000%.