Ricardo Romano

Recibí por WhatsApp, como miles de radicales en los distintos puntos del país, este mensaje que deja en claro la relación de los radicales-no macristas, con el poder.

EL MENSAJE COMPLETO
El fin de año y las fiestas son momentos de saludos, pero también de balances y proyectos. Esta es la idea de este mensaje, que, a la vez del deseo de un muy buen comienzo de año a cada uno de los correligionarios, pretende hacer un breve balance de la situación partidaria y proyectarnos como instrumento político hacia el futuro.

La Unión Cívica Radical está siendo manejada por un grupo de dirigentes que valora más los cargos que detentan, que el futuro de nuestro partido como herramienta de cambio de la política argentina. Sólo así se puede entender el silencio de opiniones en el que han sumido al partido las últimas dos gestiones del Comité Nacional.

La participación en Cambiemos no puede ser concebida -como parece ser para la conducción partidaria- como la aceptación acrítica de las posiciones adoptadas por el Gobierno Nacional. La falta de opinión y de mensaje a la ciudadanía nos condena a la indiferencia, la peor de las consideraciones que puede tener una sociedad sobre un partido político. Ni siquiera se advierte que dejando de representar (por falta de opinión), tampoco se aporta lo que se supone debemos aportar a la coalición. No aportamos ideas, y eso puede hacer que, lo que en su momento aportamos como fuerza electoral a la coalición, también pueda verse afectado.

Por ello, algunos nos oponemos a este estado de cosas y afirmamos que nuestra acción política tiene que ser un aporte a la sociedad toda, que nuestros principios y nuestros valores, deben informar las políticas a implementar, pero si ello no se verifica, siempre reivindicaremos nuestro, ideario como objetivo a lograr.

En el curso de este año hemos construido una serie de actos que han asomado como el principio de esa tarea, debiendo mencionar como jalones importantes, la jornada del 29 de septiembre en Tucumán, con importante representación federal, y el encuentro “Futuro y Equidad. Agenda Progresista de la UCR” del 14 de diciembre en el Hotel Savoy de la Ciudad de Buenos Aires.

En esos eventos hemos expresado que nuestro partido tiene, por ideario y por historia, una posición contraria al conservadurismo, y que es preciso alentar decididamente el desarrollo de políticas con fundamento en las ideas de la democracia social (tal como lo sostenía en 1931 Ricardo Rojas en su “Radicalismo de Mañana”).

A partir de esa afirmación ideológica, deberemos definir el rol de la UCR en el panorama político nacional, tratando de integrar una acción común y, simultáneamente, respetando las autonomías provinciales, cohesionada orgánicamente, para rescatar al partido de su actual ostracismo silencioso y lanzarlo hacia adelante en la búsqueda de los caminos hacia el poder que nos permita constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino.

Que 2019 marque el comienzo de la recuperación radical. Que podamos fortalecer, y ampliar en todas las provincias, un Movimiento Nacional por la Democracia Social que sea herramienta válida para esa recuperación que todos anhelamos.

¡Adelante radicales!

Buenos Aires, diciembre de 2018.

Ricardo Alfonsín – Juan Manuel Casella – Jorge Sappia – Federico Storani

ADA ROMANO
ricardo.romano@clorindanoticias.com