Luis Naidenoff, senador nacional por Formosa y presidente del Interbloque de Cambiemos en la Cámara alta, fue uno de los legisladores que ayer respaldó el proyecto para legalizar el aborto, que fue rechazado por 38 votos. En su discurso en defensa de la ley, destacó que es un hombre religioso pero que su vida íntima no es la que tiene que decidir cuestiones de Estado.

“Las creencias tienen mucho que ver en el voto de los senadores, pero tienen que ver con el foro íntimo. Yo soy un hombre de fe, soy católico y vaya si tengo fe y me aferro a ella en mi vida”, dijo Naidenoff, quien a mediados de junio vivió una tragedia personal cuando su esposa Cynthia Sonaridio y su hijo Joaquín, de 16 años, fueron hallados muertos en su vivienda en Formosa por inhalación de monóxido de carbono.

Asimismo, Naidenoff resaltó el rol de los jóvenes que se manifestaron en las calles y en las plazas y dijo: “El primer gran eje del debate es dignidad o indignidad”. “El aborto es una situación no deseada y es un verdadero drama social. El camino que eligió la Argentina para frenarlos, el camino punitivo, fracasó: se aborta, lo sabemos, ocurre a plena luz del día. Este fracaso del modelo punitivo profundizó la clandestinidad y yo estoy convencido de que la clandestinidad viene de la mano de un negocio, que tiene la marca del dinero y el sello de la desigualdad. Por eso, el centro del debate tiene que ver con la dignidad humana. ¿Tenemos la valentía de convivir con la doble moral? No hay nada más indigno que avalar lo clandestino”, aseguró el legislador.

El senador también habló sobre los lugares en el mundo en los que el aborto es legal, Uruguay, Irlanda, Ciudad de México, Italia, y destacó que lo que la ley provocó fue mejores estadísticas, una baja de la cantidad de interrupciones de embarazos, e insistió: “Hay dos caminos. O miramos a los costados con excusas morales, éticas, filosóficas para que nada cambie, para que la clandestinidad y el negocio sean la regla; o asumimos que estamos ante un grave problema de salud pública”.

Naidenoff además se refirió a la separación de la Iglesia y el Estado, dijo que un Estado laico siempre es mucho más potente que una creencia individual, y se refirió al por entonces inminente rechazo del proyecto: “Estamos convencidos de que el Estado debe hacerse cargo, mirar a los costados es lo que va a pasar hoy (por ayer) con el rechazo”.

Por último, dejó un mensaje esperanzador para los jóvenes: “La historia nos demuestra que cuando se trata de ampliar derechos y autonomía, la sociedad siempre está a la vanguardia y la política, un paso atrás. Este es un primer paso. Más allá del resultado y de la mayoría circunstancial, nada está perdido. Es solo cuestión de tiempo. Reafirmando esta visión vamos a garantizar libertad, autonomía, igualdad y derechos. Nunca será un retroceso, siempre será un avance”.

Ricardo Romano
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